A veces pensamos piden auxilio y a veces te miran de una manera que no puedes dejar de verlos, innundadas de tristeza o alegría, cuando se alejan nos dejan con mucha intriga. Algunos hasta hacen gestos o muecas y su sinceridad abunda con una profundidad tan simple que envuelve y no deja entender.
Hoy son los niños que nos miran desde la ventana del carro vecino quienes nos dejan pensativos y con una alborotada imaginación del por qué de su mirada.